Desde Gabriel García Márquez, Ernest Hemingway, Herman Melville, Jane Austen, hasta los más recientes como J. K. Rowling, todos y cada uno de ellos tienen algo en común. Decidieron auto publicar sus novelas ante la reiterada negativa de las editoriales. Hoy son considerados autores de culto y el mundo rinde homenaje a su talento.

Editores en apuros

La misma historia se repite una y otra vez. Escritores de talento que buscan publicar su obra se encuentran con la negativa de las editoriales una y otra vez. “Nadie quiere correr riesgos”, “el sector se encuentra en crisis”, o “la obra no es comercial”. Son algunas de las respuestas más comunes con las que el escritor debe bregar a diario.

El rechazo de Cien Años de Soledad

Muchos de los editores que rechazaron títulos como Mobi Dick gozaban de prestigio y no adolecían de olfato. Sin embargo, al parecer no basta con ser un buen editor. Es necesario poseer un sexto sentido o suficiente intuición como para descubrir el talento. Si no es así que le pregunten a Carlos Barral, uno de los editores más controvertidos y talentosos del siglo XX y de quien se cuenta que rechazó la obra Cien Años de Soledad.

¿La decisión de auto publicar es un acto de valentía?

Supone, en muchos casos, un salto al vacío. Padecer el vértigo, el miedo propio de quienes nunca han visto su obra impresa y sienten la necesidad de comunicar una experiencia vital. En cualquier caso, auto publicar, tanto a día de hoy como en el pasado es un acto de valentía que puede ser muy rentable.

Jhon Lock el primer autor Indie en vender un millón de libros

Después de una larga y dolorosa experiencia a cuestas con las editoriales decidió probar suerte auto publicando sus novelas. En cinco meses vendió un millón de libros. De inmediato la editorial Simón & Shuster le ofreció un contrato para publicar sus obras en papel. Actualmente es uno de los autores consagrados con más ventas a cuestas.

Amanda Hocking y la historia de los Muppets

Durante nueve años los libros de Amanda fueron rechazados una y otra vez por las editoriales. Una tarde escuchó la noticia de que Jim Herson, el creador de los Muppets, iría a Chicago a finales de año. Deseaba asistir a ese encuentro pero no tenía suficiente dinero para el combustible. Necesitaba 195€ para el viaje de ocho horas desde Austin Minnesota a Chicago.

Amanda pensó que si ponía sus novelas en Amazon, al cabo de cinco meses habría conseguido la cantidad que necesitaba. Durante los siguientes meses Amanda no sólo consiguió los 195€ que necesitaba para su viaje a Chicago sino que recaudó la cantidad de 20.000 dólares tras vender un millón y medio de libros.

Marcel Proust y En Busca del Tiempo Perdido

Tuvo que publicar su primer libro titulado los placeres y los días. Además, en 1913 su monumental obra En busca del tiempo perdido fue rechazada nada más y nada menos que por Andre Gide, editor de Nouvelle Revue Française. Después de este rechazo Marcel Proust tuvo que auto publicar la primera parte de esta obra. A día de hoy las obras de Proust se pueden encontrar en Amazon y se continúan vendiendo a un ritmo galopante.

Hugh Howey la valentía de empezar un nuevo camino

Al principio Howey se conformaba con escribir historias en sus ratos libres después del trabajo. Era feliz compartiendo sus libros de manera gratuita, en foros virtuales y recibiendo buenas críticas. Varios de sus amigos le aconsejaron que buscará un editor porque sus libros eran realmente buenos.

La epifanía de Howey

Howey siguió el consejo y en poco tiempo firmó un contrato con una pequeña editorial y publicó su primer libro. El libro tuvo éxito. Lo que vino a continuación, según sus palabras, fue una decisión trascendental. Howey rechazó un contrato con un adelanto de seis cifras de Simon & Schuster. Apostó por la auto edición porque, según él, todas las herramientas necesarias para vender sus libros estaban a su alcance. Los libros de Howey a día de hoy continúan siendo exitosos.

Elisabeth Naughton la historia al revés

El caso de Elisabeth Naughton transita en el sentido contrario. Tras cinco años en el circuito editorial decidió auto publicar sus propias novelas porque durante todos esos años, a pesar de ser una autora exitosa, los ingresos por las ventas de sus libros no eran suficientes para cubrir sus gastos.

En diciembre del 2011 terminó su contrató con la editorial Dorchester. Su decisión no fue desacertada. Tras publicar Wait for Me en Amazon, el libro alcanzó una notable popularidad que la catapultó al éxito definitivo.

Darcie Chan estableciendo la tendencia Indie

Una docena de editoriales rechazaron la obra de Darcie y más de cien agentes literarios. Durante cinco años la novela descansó en un cajón de su casa hasta que en mayo del 2011, Chan tomó la decisión de publicar su novela “The Mill River Recluse” en Amazon. El resultado fue espectacular. Para el verano del año 2011 Chan había vendido la cantidad de 400.000 copias y las ofertas para llevar su obra al cine y publicar el libro en papel le llovían.

Heather Killough-Walden la escritora que fue rechazada 300 veces

A pesar de haber sido rechazada alrededor de trescientas veces, Heather Killough no perdió las esperanzas. La primera novela que subió a Amazon: The Third Kiss: Dorian’s Dream se convirtió en una éxito de ventas que propició la firma de un suculento contrato con una importante grupo editorial.

E.L. James Las Cincuentas Sombras más rentables de la historia

L James tenía por costumbre auto publicar sus propias novelas. Después de escribir Cincuenta Sombras de Grey utilizó una pequeña editorial para vender sus libros bajo demanda, sin embargo, el libro conectó de una manera tremenda con el público, de modo que firmó un contrato de edición en papel y tras negociar con varias productoras, vendió los derechos de su obra.

Publicar versus permanecer en el anonimato

Según parece, la auto publicación de autores en Amazon o a través de otros canales se va perfilando como una tendencia cada vez más sólida que involucra no sólo a nuevos autores, sino también a los consagrados. A fin de cuentas, publicar un libro de éxito a día de hoy está al alcance de todos.

Y ustedes, ¿qué opinan? Pueden dejar los comentarios debajo.

 

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